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Un hombre del pasado nos mira. Como tú, no comprende. ¿He de ser menos bella si no soy verdadera?
A man from the past looks at us. Like you, he doesn’t understand. Must I be less beautiful if I’m not true?

Mi boca, como dicen los cristianos, habla por miles. Y en sitio alguno se me encuentra. Lejos, en tu tierra, dime si reconoces mi país, si sabes de los sueños que era dable tener cuando todas vivimos.
El tiempo es vasto, me dicen, y tus ojos no saben; sea, pero un día nos veremos otra vez, en el tratado de las cosas idas, cuando nuestra carne sea tan sólo una fracción de esa memoria empolvada. Hasta pronto.
He de saber si estás mirando todo: la bóveda, la voz en el descenso, las dos caras que luchan en mi cara, los sueños que murmuran a la tierra. No escuches a los sabios en salmuera que se llaman arúspices. ¡Qué poco son los símbolos que forman las letras de mi nombre, los pronósticos de quienes creen mandar sobre mi cuerpo tendido hacia lo alto! Pero a la vez, Verdad asoma a veces en sus bocas manchadas: soy mensaje de dos que no se tocan mas se piensan y hacen girar el mundo.

1
Toma el camino de la niebla,
mujer; sube la loma
cuya cima está oculta:
ve con paso decidido, como el de quien va
a recoger el agua o mirar desde lejos
las fiestas.
La parte escondida del mundo:
las casas que reclaman las nubes,
los pasos adelante y atrás
de tus pasos, pero también
el envés de las hojas, las puntas de los rayos
del sol, los sueños de tus compañeras
de sueño más tranquilo,
todo eso entrará en liza ahora,
para protegerte:
para que ella te pueda mirar
en las revueltas del mediodía, las horas
rojas y las horas negras,
la canción de los brazos y los dientes.
2
Filomena está, Filomena
simiente de peligro,
mentira decretada: vida ejemplar
en el millón de almas
en el fondo.
Maria Giovanna, madre y favorita.
Giuseppina, que en otras tierras
hubiera sido igual: humilde
cantadora del polvo
como Lorenza, Pia, Alessandra,
Francesca, Giorgia, Aurelia o Isabella:
nombres pequeños, voces de vapor, historias
para espacios en blanco.
3
No está clara la causa
defendida, no hay la memoria
de nuestra hondonada
o nuestro valle o nuestra ribera
roja o negra o verde
como el sueño:
las balas penetraron en la carne
cuando el ojo no estaba,
cuando el orgullo se dormía
en el papel y los metales milagrosos.
Ahora toma el camino
del retorno, mujer,
al libro de recortes y las notas
al pie, a los entierros
en silencio, a las preguntas
que no ha de contestar el futuro,
gran turba que adelanta
en la carrera, siempre ganándole
a la noche.
1
Take the misty road,
woman; up the hill
towards its hidden top:
may your walk be firm, like that of who
goes for water or to see the feasts
from afar.
The hidden part of the world:
the houses claimed by clouds,
the steps in front and behind
your steps, but also
the reverse of leaves, the points
of sun rays, the dreams of those
of your companions who dream the most at peace,
all that will be at war now
to protect you:
so she can look at you
at the revolts of noon, the black
and the red hours,
the song of arms and teeth.
2
Filomena is here, Filomena
seed of danger,
lie decried: exemplary life
for the million souls
all the way down.
Maria Giovanna, mother and favorite.
Giuseppina, who on other lands
would have been the same: humble
singer of dust
just like Lorenza, Pia, Alessandra,
Francesca, Giorgia, Aurelia or Isabella:
little names, steam voices, stories
for blank spaces.
3
It is not clear which cause
is defended, there is no memory
of our hollow,
our valley, our shore,
red or black or green
as the vision:
the bullets entered the flesh
while the eye wasn’t there,
while pride was asleep
on the paper and the miracle metals.
Now take the road
back, woman,
to the scrapbooks and the footnotes,
to the silent
burials, to the questions
which the future will not answer:
that great mob, leaving you behind,
always outracing
night.
Mi propia mirada es la piedra: campos de roca hierba, roca verde, roca verdad por siempre.

Tengo dos hijos. Nueve y doce años. Y ahora (he parado a mirar) advierto este problema: ¿Vienen los dos de lo último del futuro? ¿O las puertas no se habían cerrado y viene lo de siempre: informe, pleno, intolerable, doloroso, multidoloroso, gritoymilgritos de colores, muchachas afeitadas, aretes y cueros y tambores?

Pienso voces de aceite. Mis pasos tienen número, cardinal, reducido como el espacio de mi aliento. Soy lo que ves y no soy lo que ves. ¿Qué harás cuando me toques: cuando sepas la verdad con tus manos?
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